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Los Oxyurus son pequeños gusanitos de aproximadamente un centímetro de largo, color blanquecino, que muchos niños tienen en la porción perianal.
Este parásito se encuentra en el intestino grueso, y por las noches, la hembra sale a la zona perianal a colocar los huevos (hasta 11.000 cada una) para que, con la humedad y temperatura de esa zona, mientras el niño (o adulto) está durmiendo, maduren en pocas horas y puedan infestar a otras personas o al mismo paciente. Al día siguiente, cuando la persona se levanta, estos huevos caen a la ropa interior, ropa de cama, suelo, etc., contaminando totalmente el medio ambiente. Como ya están maduros, cualquier persona que los ingiera se contagia, padeciendo luego la enfermedad y posteriormente diseminar los elementos infestantes que son los huevos.  Huevos de O. vermicularis Además, al rascarse la cola, especialmente los niños, contamina sus manos y por debajo de las uñas, favoreciendo aún más la diseminación. Por esta razón, cuando en una casa hay uno de los miembros parasitado con este gusano, o sea que padece una Oxiurosis, es muy probable que toda la familia esté infestada, aunque en distinto grado, razón por la cual, siempre que se detecte un enfermo de Oxiurosis en una casa, hay que tratar a toda la familia (con la medicación correspondiente, prescripta por un médico) desde el que está enfermo hasta los padres, hermanos, mucama y demás convivientes, ya que todos pueden estar infestados, aunque sin manifestar síntomas. Los huevos de estos parásitos son muy livianos, y cuando se sacuden las sábanas, por ejemplo, de un niño parasitado, los huevos quedan como flotando en el aire y son aspirados por la persona que está haciendo la cama o por cualquiera que esté cerca. Esta es una enfermedad muy frecuente en todas las comunidades, siendo su frecuencia en Bahía Blanca entre el 10% y el 60%, dependiendo el sector estudiado. Es muy frecuente en las guarderías, donde, por su fácil contagio, es muy probable que los niños la adquieran. SINTOMAS MÁS FRECUENTES: • Picazón de la nariz, cola y/o vulva, predominantemente nocturna. • Nerviosismo y trastornos del sueño. • En el intestino puede provocar cuadros apendiculares, que en algunos casos llevan a que deba extirparse el apéndice al niño. • Bruxismo (rechinar de dientes) frecuente mientras el niño duerme. Todos estos padecimientos nocturnos que hacen que el niño duerma mal y nervioso, se reflejan al día siguiente, ya que un niño que ha dormido mal no rendirá bien en sus actividades habituales (escuela, etc.). Por las noches el padecimiento se reanuda, ya que, como lo señaláramos precedentemente, la hembra sale de noche a poner sus huevos en la zona perianal y es ella la que provoca todas estas molestias. Día tras día, como una bola de nieve, estos sufrimientos se agravan, generando un cuadro poco agradable psicológicamente, razón por la que hay que consultar al médico. Si la mamá encontrase en la ropa interior o en la zona perianal o vulvar de su hijo/a un gusanito blanco, de un centímetro de largo, debe colocarlo en un frasquito con un poco de agua y llevarlo al bioquímico, para que diagnostique y luego, con el resultado del análisis, consultar al médico para que prescriba la medicación adecuada. No administre cualquier medicamento a su hijo.  Hembra, con huevos en su interior PROFILAXIS: • Consultar al médico ante el hallazgo de pequeños gusanitos blanquecinos en la ropa de su hijo, o en la propia. • Efectuar el diagnóstico de laboratorio pertinente, a fin de evitar tratamientos inadecuados o innecesarios, que pueden dañar la salud de su hijo o la propia. Recuerde que su hijo no es un perrito al que hay que desparasitar periódicamente. • Lavarse las manos y uñas luego de defecar y antes de comer. • Mantener las instalaciones sanitarias en perfecto estado de higiene, utilizando para ello agua con lavandina diluida, como habitualmente se aconseja para evitar el cólera. • Evitar la defecación en cualquier lado. Los huevos resisten las inclemencias del tiempo. • Evitar sacudir la ropa de cama y levantar polvo al limpiar. Utilice paños ligeramente húmedos para la limpieza de muebles y pisos. Deje que el sol entre en su casa, ya que es el peor enemigo para estos parásitos. • Planche la ropa interior una vez lavada, pues el calor de la plancha destruirá los huevos que hubieren quedado adheridos a la misma. • Lavar muy bien verduras y frutas, especialmente si se consumen crudas.  Adulto Descargar todos los artículos de esta sección aquí Mirá un video de una larva aquí |